Falacia a la francesa
El pasado 5 de marzo se ha aprobado democráticamente un derecho constitucional en Francia, el aborto, cuando no lo es. El argumento al que se alude es el derecho a la libertad personal y a la integridad física y moral. Esto no se sostiene.
Para empezar, se presenta un supuesto conflicto entre la vida y la libertad, donde se opone el derecho a vivir del no nacido al derecho a elegir de la madre. Esto es una falacia. La libertad es un derecho humano que nace del hecho de existir. Cualquier intento de anteponer la libertad a la vida, es una manera de engaño. Vivimos para ser libres, pero nuestra libertad nunca puede quitar la vida de otro, sin cometer un atropello.
Por otro lado, cuando hablamos del derecho la integridad física y moral de la mujer, la lacra más horrible que se puede cometer, es la violación. Por eso, cuando se perpetra un abuso, hay que utilizar penas ejemplares para los agresores de estos horrendos casos. Pero en ningún caso una desgracia como la violación, puedo llevar como consecuencia una desgracia mayor, como es quitar la vida a un ser humano no nacido, que tiene los mismos derechos que su progenitores.



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