El mito del refugio. Una explicación a la era poscovid.
Después de la pandemia del Covid-19 hay más personas que están en la “cueva” y les cuesta “salir” de ella. Cuando la vida, aunque sea muy complicada, es para eso, para vivirla. Me explico.
Platón, en un diálogo con su hermano Glaucón, nos habla del clásico Mito de la Caverna. Unos presos encadenados ven las sombras de lo que hay fuera de la prisión, gracias a una hoguera encendida. Un preso consigue escapar y ver como es el mundo. A su vuelta, intenta convencerles que salgan fuera, pero no le creen porque piensan que vuelve trastornado. Conclusión: nuestro conocimiento del mundo es reducido y limitado. Nunca conoceremos la realidad de una manera perfecta,
Este mito, como otros mitos de la antigua Grecia: Narciso, Caja de Pandora, Atlas,... Tienen una moraleja, algo de lo que aprender.
En la actualidad hay mitos no identificados, que por no estar detectados, no podemos subsanarlos y sacar una moraleja.
Uno de esos mitos podríamos denominarlo como el mito del refugio. Ante las dificultades de nuestra vida tendemos a escondernos en nuestra zona de confort. Tras una mala racha, en la que parece que todo nos sale mal, solemos meternos en la “cueva” y tendemos a no aceptar lo que está pasando. Algo normal hasta cierto punto, ya que asimilar la realidad que nos toca vivir, nos lleva un tiempo.
El problema está, tras un periodo prudencial, en no salir de nuestra “autoprisión”, en no condonar nuestra “autocondena” y en no vivir lo bueno de la vida. ¿Qué hacer para liberarnos de nuestras cadenas? Pedir ayuda a nuestros familiares y amigos. Y poner de nuestra parte para volver a la normalidad. La vida pasa y nos interpela, nos llama a disfrutarla.
Álvaro Gil Ruiz


No puedo estar más de acuerdo. Es difícil ir contracorriente en un mundo dónde parece que estás loco por pensar diferente.
ResponderEliminarEs difícil realizar un buen trabajo de forma coherente con tus principios morales en un ambiente donde todos piensan diferente o la gran mayoría. Pero así ha sido siempre. La masa se deja llevar y solo unos pocos rompen las reglas para seguir adelante luchando por lo que es real. Vivimos tiempos complejos sociales y familiares. Pero tampoco nuestros antepasados lo tuvieron fácil. Creo que es condición humana superar esa zona de confort para seguir creciendo. Y sólo si pasas por el sufrimiento de la crisálida podrás tener las alas de la mariposa y volar.