Jornada de formación de la dislexia, por Lorenzo Hernández Pallarés. Organizado por Madrid con la dislexia.
El pasado 21 de enero de 2023 la asociación “Madrid con la dislexia” organizó una jornada de formación de la dislexia. El ponente fue Lorenzo Hernández Pallarés, orientador y experto en dislexia.
Con la intención de divulgar qué es la dislexia y qué supone esta dificultad hemos elaborado un resumen de la sesión, que esperemos que sea de utilidad.
¿Qué es la dislexia?
La palabra dislexia hace referencia a la dificultad para leer. A las personas con dificultad para leer, por tanto, les llamamos disléxicos. Pero cada persona tiene unas dificultades concretas. Podemos reducir a perfiles lectores para poder ayudarles, pero en el fondo hay tantos perfiles de dislexia como disléxicos. El proceso lector no acaba en los primeros años de la Primaria sino después de 10 años. Es decir en 4º de la ESO. Cada uno de los perfiles lectores se trabaja de una manera diferente.
Según el orientador Hernández Pallarés hablamos de que una buena lectura tiene unos componentes. Que son:
Decodificación de las sílabas y palabras de manera correcta.
Una velocidad lectora adecuada al momento madurativo, para conseguir una lectura eficaz.
Si no hay comprensión de lo leído no hay lectura.
Cualquiera de estos elementos puede estar dañado y puedo hacer que la lectura sea defectuosa.
El proceso lector tiene que empezar cuando el cerebro del niño está preparado para leer. Es decir, enseñar a leer antes de tiempo no supone que luego aprenda a leer mejor y más rápido. Dice el orientador Hernández Pallarés: “Enseñar a leer antes de los cuatro o cinco años es biológicamente precipitado y potencialmente contraproducente en muchos casos”.
La decodificación.
Podemos hablar de varias vías para decodificar la lectura. Cuando aprendemos a leer lo hacemos de manera silábica. Tenemos 27 grafemas (letras) en castellano. 22 son consonantes y 5 son vocales. Con ellos emitimos 24 fonemas (sonidos). Con estos fonemas formamos las sílabas. Que son la unidad mínima de lectura. La correspondencia no siempre es directa cuando formamos una sílaba. Lo cual hace que tengamos algunas dificultades a la hora de leer y pronunciar algunas sílabas. Por ejemplo, el sonido “J” unido con las vocales formamos ja, ge, gi, jo, ju. Los sonidos “G suave” son ga, gue, gui, go y gu. Y luego para pronunciar la “u” tenemos gua, güe, güi, guo y gu. Esto supone una gran dificultad para los que están aprendiendo a leer. Son muchos los fonemas que salen al combinar estos grafemas.
El inglés es más complicado de hablar y leer porque tienen 26 grafemas para 44 fonemas.
Las dificultades para decodificar hay que detectarlas a los 5 años para poder resolverlas a tiempo. Ya que puede ser un problema de aprendizaje o un problema neurológico.
Velocidad lectora
Para entender bien un texto es necesario que haya un mínimo de velocidad lectora. Es lo que llamamos fluidez lectora. El silabeo es un paso en el proceso lector. Pero es necesario pasar a la lectura global de una palabra para entender un texto. Y para alcanzar una velocidad adecuada es necesario leer varias palabras de un golpe visual. La fluidez lectora se adquiere a través de la mejora de dos competencias:
Autonomismo en el reconocimiento de palabras.
La prosodia o expresividad en la lectura del texto. Es decir la entonación del texto.
Comprensión lectora.
Antes de leer un libro es necesario situarse en lo que se va a leer. Podemos distinguir tres tipo de textos:
- Expositivos. Presentan hechos.
- Narrativos. Cuentan hechos.
- Discontinuos. Uno los dos tipos de textos anteriores.
- Comprensión literal. Es la muestra de que hemos entendido los contenidos explícitos de un texto.
- Comprensión inferencial. Deduce ideas o conclusiones más allá del texto.
- Resumir el texto.
- Explicar con tus propias palabras un texto.
- Dibujar lo leído.
- ...




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